Cuando se cumple casi un año del paso de la Dana que devastó parte del área metropolitana de València, miles de empresas y autónomos continúan esperando las ayudas prometidas por las administraciones. Según un estudio de la Cámara de Comercio de Valencia, el 40% de las empresas afectadas no ha recibido todavía los fondos solicitados, evidenciando una gestión lenta y desigual que ha lastrado la recuperación del tejido productivo valenciano.
Un año después, los efectos siguen presentes
El agua que inundó polígonos industriales y municipios enteros dejó un impacto económico sin precedentes. Aunque se han desembolsado más de 5.075 millones de euros por parte del Gobierno central y la Generalitat Valenciana, los pagos han beneficiado principalmente a infraestructuras públicas y ayuntamientos, mientras que los autónomos y las empresas apenas han recibido el 17% del total.
| Destinatario | Porcentaje de fondos recibidos |
|---|---|
| Infraestructuras y ayuntamientos | 69% |
| Empresas y autónomos | 17% |
| Ciudadanía y comunidades de vecinos | 14% |
La mayor parte del dinero movilizado ha servido para reparar carreteras, edificios públicos y redes de saneamiento, dejando en segundo plano la recuperación del sector privado, especialmente las pymes y los pequeños negocios.

La gestión de las ayudas: un cuello de botella
El informe de la Cámara de Comercio atribuye los retrasos a la saturación administrativa y a la falta de coordinación entre organismos. En total, se han presentado más de 310.000 solicitudes de ayudas entre familias, autónomos, comunidades de propietarios y empresas.
El Consejo General de Economistas de la Comunitat Valenciana calificó la gestión de “mala” o “muy mala” en más de la mitad de los casos, y llegó a describir la coordinación entre administraciones como “catastrófica”. La mayoría de los economistas consultados considera que el proceso debería haber sido automatizado y simplificado para agilizar los pagos.
Guerra de cifras entre administraciones
Mientras el Gobierno central presume de haber movilizado 16.600 millones de euros, la Generalitat Valenciana reduce esa cifra a 5.075 millones realmente desembolsados. La diferencia radica en que el Ejecutivo de Pedro Sánchez incluye los créditos del ICO y las indemnizaciones del Consorcio de Compensación de Seguros, que la Generalitat y la patronal valenciana CEV no consideran ayudas directas.
Según la presidenta de CEV Valencia, Eva Blasco, “no podemos considerar las indemnizaciones del Consorcio como ayudas, ya que son pagos derivados de pólizas privadas”. De hecho, el Consorcio concentra el 60% del total contabilizado por el Gobierno central, lo que explica gran parte del desfase estadístico.

Las empresas, las grandes olvidadas
El tejido empresarial valenciano, especialmente las pymes de los sectores del mueble, metal, comercio y hostelería, sigue siendo el más castigado.
- Solo el 17% de las empresas ha recibido alguna ayuda directa.
- El 24% de los fondos autonómicos ha ido destinado a negocios, frente al 3% de los fondos estatales.
- Entre el 10% y el 20% de las pymes y autónomos siguen en riesgo de cierre por falta de liquidez.
La patronal CEV destaca que la Generalitat ha sido más ágil que el Estado, aunque con importes menores. Además, lamenta la falta de medidas complementarias como la ampliación del cese de actividad para autónomos, comprometida por el Gobierno central pero nunca materializada.
Indemnizaciones del Consorcio: avances y retrasos
El Consorcio de Compensación de Seguros ha recibido unos 250.000 expedientes, de los cuales el 96% está resuelto. Sin embargo, el 4% restante —unas 4.000 solicitudes— representa todavía 1.200 millones de euros pendientes de pago. Los sectores más afectados por la lentitud del proceso son la industria y el comercio, donde la tasa de resolución apenas alcanza el 82%.
De esas solicitudes abiertas, casi 2.000 han recibido adelantos parciales. Algunos casos, como el de una empresa de Ribarroja, siguen pendientes de más del 65% de la cantidad reclamada. “Muchas empresas aún no saben qué indemnización final recibirán, lo que bloquea su planificación y su inversión”, advierte Blasco.
Las ayudas, insuficientes ante las pérdidas reales
Las estimaciones de daños se han disparado desde los 17.200 millones de euros iniciales del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) hasta los 20.600 millones calculados por la aseguradora Zurich en su último informe.
Sin embargo, los importes aprobados apenas cubren una fracción de esas pérdidas. Según el economista Juan Gavilán, que asesora a empresas afectadas, “las cantidades se han quedado cortas y los procesos son excesivamente lentos”. En la última consulta del Consejo de Economistas, solo el 20% consideró adecuadas las ayudas; el 70% las calificó como insuficientes.
Perspectivas y retos para la recuperación
A un año de la Dana, el panorama sigue siendo desigual. Mientras los grandes proyectos de reconstrucción avanzan, cientos de negocios aún esperan los fondos prometidos. Los expertos coinciden en tres prioridades para acelerar la recuperación económica:
- Simplificar la gestión administrativa de ayudas y subvenciones.
- Priorizar el apoyo al tejido productivo, especialmente a pymes y autónomos.
- Mejorar la coordinación interinstitucional entre Gobierno central, Generalitat y ayuntamientos.
La Dana de València no solo dejó tras de sí destrucción física, sino también un profundo debate sobre la eficacia del sistema de ayudas públicas. Y un año después, muchas empresas siguen esperando que la reconstrucción prometida llegue realmente a su puerta.


